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San Cristóbal danza con Retazos PDF Imprimir
Sábado, 17 de Febrero de 2007 01:00
«La labor de Retazos no se limita tan sólo a la representación de obras danzarias para el disfrute del público, sino que existe el compromiso para con la comunidad de La Habana Vieja, en una proyección eminentemente de carácter socio-cultural». Reza la letra de una vieja canción que 20 años no son nada, mas en el corazón del Centro Histórico, la Compañía de Danza-Teatro Retazos ha demostrado cuán fructífera han sido estas dos décadas, en las que el lenguaje de la danza se ha consolidado como protagónico de disímiles empeños y sueños. Honrar honra, nos legó José Martí, y ha llegado pues, otro instante para rendir merecido tributo al genuino y fecundo quehacer de esta compañía en su 20 aniversario.

La propia naturaleza representacional de la danza la convierte en un arte efímero, mas no es una limitación, pues Retazos elabora una polémica de lo efímero como estética, en que valores que perduran tributan a la memoria, a la legitimación como individuos, a la espiritualidad de lo impredecible. Y lo más importante, se erige en coordenadas hacia la reflexión. El discurso coreográfico nace de lo fugaz de un fragmento de lo cotidiano, representado en un movimiento o en un gesto.

La cotidianidad de la acción pretende insinuar más que decir, por tanto, depende del espectador como intérprete de la pluralidad de lecturas codificadas en el lenguaje conceptual de la creación danzaria. La reflexión sobre la realidad se traza desde la interpretación teatral y la universalidad del mensaje, utilizando en su lenguaje una composición que se torna sencilla, de secuencias reposadas e introspectivas, y se resume en la onírica atmósfera de la plasticidad.

La Compañía de Danza-Teatro Retazos tiene su génesis en la villa de San Cristóbal de La Habana, en el primer mes de 1987, bajo la égida de la profesora y coreógrafa Isabel Bustos Romoleroux. La estética comunicacional de Retazos evidencia el diálogo entre la emoción, los sentimientos y las sensaciones. A partir de un discurso visual fundado en la gestualidad de lo natural y lo cotidiano, Bustos en estas dos décadas ha logrado crear un lenguaje lírico e intimista. Las obras de Retazos, testimonio documental, buscan resaltar las disímiles encrucijadas del imaginario cultural de nuestro tiempo. Es así que confluyen en la praxis creativa de este grupo costumbres, prejuicios y vivencias que subyacen en el subconsciente colectivo de la sociedad universal.

Desde la más absoluta vanguardia técnica, Retazos construye un discurso coreográfico en el que se evidencia a todas luces la complicidad entre la danza y las artes plásticas. Esta singular proyección estética se debe en gran medida, a las inquietudes plásticas de su directora. De esta manera se legitima una auténtica acción creativa que se plantea como premisa para la exaltación de una espiritualidad madre latinoamericana, común a las identidades de nuestros pueblos, los cuales están codificados en la gestualidad corporal como medio expresivo de la universalidad de cada singular propuesta de este grupo danzario.

La Compañía de Danza-Teatro Retazos cuenta desde sus orígenes con la aceptada y visionaria dirección de la coreógrafa Isabel Bustos, ecuatoriana de nacimiento, pero cubana de alma y corazón que encontró su destino en la danza. Con un notable historial en el magisterio, estudió ballet en la Escuela Nacional de Arte (ENA) de La Habana, y posteriormente perteneció a importantes compañías, tanto en Ecuador como en Cuba. Además, se ha dedicado como profesora y coreógrafa en la Escuela Nacional de Danza Moderna y en la Facultad de Artes Escénicas del Instituto Superior de Arte (ISA) de nuestro país. Sus vastos conocimientos le han permitido impartir talleres y clases magistrales de Improvisación, Composición Coreográfica y Técnica de la Danza Contemporánea, en diferentes latitudes.

Desde la fundación de la compañía en 1987, Isabel Bustos ha dirigido y organizado diversos espectáculos y obras de pequeño formato. Las puestas en escena no sólo son conocidas en Cuba, sino que han sido representadas en varios países europeos y latinoamericanos. Destacadas coreografías de su autoría han sido montadas por prestigiosas compañías profesionales, como Unión Dance (Inglaterra) y la norteamericana Repertory Dance Theater.

Entre las obras coreográficas de la Compañía de Danza-Teatro Retazos sobresalen en época temprana la obra Mujeres, correspondiente a 1987. Dos años después, surgió Los siete pecados capitales. Con la progresiva madurez que fue adquiriendo Retazos nacieron otros títulos con el paso de los años, como Carmina Burana (1991), Las lunas de Lorca (1998), Rosas y Herencias (1999), «Entre luces y columnas» (2000) y «Peces en las manos» (2003).

La labor de Retazos no se limita tan sólo a la representación de obras danzarias para el disfrute del público, sino que existe el compromiso para con la comunidad de La Habana Vieja, en una proyección eminentemente de carácter socio-cultural. De este empeño han surgido talleres de creación infantil con el ansia de incentivar el conocimiento de la danza en los niños. El espectro se amplía al promover y estimular a los nuevos realizadores a presentar sus obras, así como a la superación profesional con la participación en las conferencias sobre danza contemporánea, creación coreográfica y música cubana, que imparten especialistas y profesores de esta Compañía.
El Festival Internacional de Danza en Paisajes Urbanos Habana Vieja: Ciudad en Movimiento, se revela como un acontecimiento cultural que pone a dialogar los diferentes lenguajes artísticos, con la intención de acercar al habitual caminante citadino a los propuestas que son presentadas a la vista pública, e integrarlo a los danzantes y al entorno de coreografías inspiradas en la historia, diseño y arquitectura de la Villa de San Cristóbal de La Habana. Organizado por la Compañía Danza-Teatro Retazos y la Oficina del Historiador de la Ciudad, con la colaboración del Centro de Teatro y Danza de La Habana, esta cita adquiere carácter anual y reúne en el Centro Histórico a compañías danzarias de varias naciones.

Retazos se plantea con la realización de este evento propiciar el diálogo y la integración entre la danza y el patrimonio histórico arquitectónico. El Centro Histórico es tomado como una gran escenografía que adquiere vida a través del color y el movimiento de los danzantes. Retazos elabora así un lenguaje visual que motiva a la reflexión sobre problemáticas actuales que afectan a nivel mundial a las ciudades históricas. A manera de fábulas danzarias, Retazos intenta sensibilizar, así como hacer un llamado sobre la necesidad de la preservación del patrimonio edificado. Durante estas jornadas, la danza escapa de los teatros para apoderarse de locaciones propias del paisaje urbano, tales como casas-museos, calles y parques del Centro Histórico.
En un plano de revalorización del patrimonio arquitectónico, así como de su memoria histórica y cultural, se integra el arte de Retazos a la música de antaño del Conjunto de Música Antigua Ars Longa, con un único fin: contribuir con la labor rehabilitadora y de reanimación cultural del Centro Histórico. En el reciente V Festival Internacional de Música Antigua Esteban Salas, la impronta de Retazos se hizo evidente en la magistral actuación de su bailarina Lisset Galeno en la comedia madrigalesca ¡Festino!, obra del compositor renacentista Adriano Banchieri.

Gracias a los empeños de la directora de Retazos y a los de Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, llegó al espacio del Centro Histórico la Compañía de Danza Teatro Retazos, que en un primer momento, tuvo como sede a la Casa Oswaldo Guayasamín. Con la rehabilitación constructiva del parque Las Carolinas –Amargura entre San Ignacio y Mercaderes– y de su inmueble contiguo encontró Retazos, definitivamente, un sitio para la creación danzaria y la materialización de sueños y retos.

Esta construcción de estilo moderno y con algunas reminiscencias de códigos neohistoricistas, le permiten dialogar con su entorno, sin violentarlo. A la vez, con total aprovechamiento del espacio, su diseño se subordina a las características que demanda una compañía danzaria para la acción cotidiana de la creación. Con dos escenarios para la representación de las obras, uno techado con todas las bondades propias de la comodidad, y otro, al aire libre, donde el espacio arquitectónico se alza como escenografía, estas áreas de la calle Amargura se erigen por sí solas como un moderno sitio para el arte danzario que cultiva Retazos: grupo que se define en términos de simbiosis, entre el dominio corporal propio de la danza y la integración de varios movimientos de expresión situacional en uno único, tendiente a lo elegante, lo majestuoso y con una gestualidad relajada, fluida, ligada o continua de lo cotidiano.
Retazos es movimiento, espiritualidad, reflexión... Los retos son muchos, los sueños más aún.

Redacción Opus Habana, Fernando Padilla

 
 

© 1987-2012 Danza-Teatro Retazos • Amargura #61 entre Mercaderes y San Ignacio Habana Vieja, Cuba.